Lo que no debes hacer al cocinar la carne

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Si quieres que tus recetas de carne a la parrilla queden a la perfección ¡olvídate de esto!

Parecen acciones de lo más naturales cuando queremos que nuestras recetas con carnes queden justo como nos gustan, pero en realidad, ¡le están quitando sabor! Por tu bien y el de tus platillos favoritos, te decimos lo que no debes hacer al cocinar la carne.

1. Dejar de prestar atención a la temperatura

Lo más importante en la cocina es justo el calor que aplicas y con el que transformas los alimentos. Llevar la carne del refrigerador a un sartén frío sólo dará como resultado cortes secos.

Es recomendable sacar la carne del refrigerador y dejarla entre 15 y 30 minutos afuera antes de cocinarla, de manera que adquiera una temperatura uniforme en toda la pieza, así como precalentar la superficie sobre la que crearás tus mejores recetas.

2. Pinchar la carne

Resultaría lo más natural del mundo pensar que si pinchas la carne, el calor penetra más fácil en su interior, facilitando su cocción, pero nada más falso.  Lo que está ocurriendo en el interior del trozo de carne mientras se cocina es una recirculación de jugos y, si se corta ese proceso al pincharla, obtendrás un resultado poco satisfactorio.

3. Dorar la carne “para que sea más jugosa”

Esta es una de las creencias más extendidas que necesita ser derribada: dorar la carne no hace absolutamente nada para mantener los jugos dentro. Cuando sellas la carne, en realidad creas una corteza más dura en el exterior del corte, es decir, el interior sólo parece más jugoso en comparación a la parte dorada.

4. Entre más grasa, más jugosa

En el mismo sentido que el punto anterior, también se cree que cocinar carne más grasosa es equivalente a degustar platillos más jugosos, pero tal cosa es en realidad mérito de nuestro propio paladar.
La explicación es sencilla: la presencia de grasas en los alimentos aumenta la segregación de saliva para masticar. A su vez, la grasa puede contener gelatinas que, al contacto con el calor, aparentan ser más líquidas, pero sólo somos nosotros produciendo más saliva para procesar carnes grasas.

Lo cierto es que lo único que puede hacer a la carne jugosa es la cantidad de agua que contiene.

5. Evitar las carnes con “sangre”

Todos hemos creído en algún momento de la vida que ese líquido rojo que escurre por la carne es la sangre del animal, pero es agua con proteínas, concretamente mioglobina, que contiene hierro (lo que da ese color rojo) y que sirve para almacenar y transportar oxígeno en los tejidos musculares.

¿Ya sabías lo que no debes hacer al cocinar la carne? Compártenos tu experiencia y evita cometer estos errores la próxima vez que prepares tus recetas favoritas.