Fuego directo o indirecto, ¿cómo prender un asador?

fuego directo e indirecto

La manera de encender un asador puede dar ese toque exquisito a tus cortes que tanto te encanta

Una de las características principales de cocinar a la parrilla es ese delicioso sabor ahumado que el carbón le confiere a los cortes de carne. Sin embargo, hay diferentes maneras de cocinar en asador que como Maestro de la Parrilla debes conocer.

No basta con sólo saber cómo prender un asador, el secreto se encuentra en la preparación, pues existen diferentes maneras de aprovechar el calor. A esto se le conoce como fuego directo o fuego indirecto.

Fuego directo

Al colocar el corte directamente sobre la brasa siempre arriba del carbón encendido, ya sea en el punto máximo de calor o en un punto más alejado, estamos hablando de fuego directo. Cocinar a fuego directo es la mejor forma de sellar una carne, pues se requiere una llama más intensa durante tiempos más prolongados.

fuego directo

Este método de cocción es el indicado para las preparaciones que tomen de 15-20 minutos en estar listas, por ejemplo: algunos vegetales, fruta, camarones y algunos cortes de carne.

Para utilizarlo tienes la opción de hacerlo con o sin tapa. Utilizar la tapa es de gran ayuda para que los alimentos se cocinen de manera más uniforme, pues el calor se concentra en el asador y se queda atrapado.

Al hacerlo sin tapa, el calor sale continuamente del asador. Si quieres cocinar más rápido, la recomendación es esta.

fuego indirecto

Fuego indirecto

Consiste en colocar la carne en el lado de la parrilla donde no se encuentre el carbón encendido. Se utiliza para preparaciones más delicadas o que necesiten más tiempo para una cocción uniforme, de manera que no se quemen los alimentos por fuera, pero queden bien cocidos por dentro.

Es necesario un asador con tapa para poder cocinar con ese método, ya que la comida se cocina mediante el calor que se produce del lado prendido y el calor que se concentra en el asador.

Para hacer uso del fuego indirecto con carbón, puedes acomodarlo prendido a un lado o en una esquina, de esa manera dejas el lado opuesto sin calor directo.

Otra técnica útil es cubrir todas las esquinas del asador para dejar el centro sin fuego directo, el acomodo que escojas dependerá del tamaño de tu parrilla y la comida que vayas a cocinar.

Como Maestro de la Parrilla deberás recurrir a cualquiera de estos métodos para lograr mejores resultados. Sorprende a tus invitados ¡y conquista el fuego!

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